La línea Odyssey G5 representa el punto de entrada al gaming competitivo de élite. Estos monitores han sido construidos para responder a las exigencias de jugadores que necesitan precisión quirúrgica. Ya sea que optes por la inmersión total del modelo curvo o la fidelidad cromática del Fast IPS de 32 pulgadas, contarás con resolución QHD (2560 x 1440), que ofrece el doble de píxeles que un monitor Full HD estándar, traduciéndose en una nitidez inigualable. Con tiempos de respuesta de 1ms y una tasa de refresco ultra rápida de hasta 180Hz, el ghosting y el input lag quedan en el pasado. Además, la compatibilidad con tecnologías de sincronización adaptativa asegura que la imagen se mantenga impecable incluso en las escenas de acción más intensas. No solo estás comprando una pantalla, estás adquiriendo una ventaja táctica sobre tus rivales, respaldada por un diseño aerodinámico y agresivo que dicta el ritmo de cualquier partida.